 |
| Vientos Alisios |
|
Los vientos alisios circulan en dirección predominante Nor-Este, como consecuencia del anticiclón atlántico, cargados de humedad. Generalmente es una brisa suave, aunque en verano es más fuerte que en invierno. |
| |
| Calima |
| |
Suspensión de partículas de polvo muy pequeñas en la atmósfera, lo suficientemente numerosas para dar al aire un aspecto opaco. Contribuyen a la coloración del crepúsculo. |
Lanzarote está inmersa en la zona climática cálida y seca que se corresponde con su latitud, incluida en el cinturón de altas presiones subtropicales. Su clima es subdesértico, se caracteriza por tener un régimen pluviométrico escaso (pluviosidad < 200 mmlm2 anuales), atribuible fundamentalmente a la especial orografía de la isla, ya que su escasa altura impide la retención de la humedad que contienen los vientos alisios, con excepción de las zonas más altas (Los Ajaches y los Riscos de Famara. Esta característica impide la existencia de lluvias orográficas, tan abundantes en las islas occidentales, ya que no existen obstáculos montañosos de envergadura que puedan detener el llamado «mar de nubes».
El anticiclón de las Azores es el motor generador de los vientos alisios que llegan hasta la latitud de las islas Canarias, dando lugar a un tiempo más o menos uniforme, pero interrumpido por bruscos cambios cuando la célula de altas presiones sufre un desplazamiento hacia el oeste. Dichos vientos están cargados de humedad y frecuente nubosidad de desarrollo horizontal, debido a su largo recorrido por el océano.
Al no alcanzarse las cotas de inversión del alisio (entre 1.200 y 1.500 m), no se produce la formación de este mar de nubes que implicaría una menor evaporación y la aparición del fenómeno denominado lluvia horizontal. Por contra, su baja altitud permite la circulación de las masas de aire del alisio a lo largo y ancho de la isla y, en consecuencia, no se da en Lanzarote una sombra eólica con un sotavento muy acusado de aridez, podemos comprobar que incluso la zona de El Rubicón, al sur de la isla, no es más árida que su equivalente en la occidental isla de Tenerife. Además, la consideración de clima desértico de la isla debe ser matizada en función del mar y su efecto termorregulador, como consecuencia de la presencia de la Corriente Fría de Canarias, lo que provoca que el clima se suavice considerablemente, con amplitudes térmicas anuales mínimas, pero con un índice de humedad relativa bastante alto, gracias al aire húmedo y fresco procedente del medio marino.
Las precipitaciones que caen sobre la isla, se producen generalmente de una manera torrencial, en forma de aguaceros de fuerte intensidad. Estas situaciones se producen cuando la borrasca se sitúa al SW de la isla (tiempo majorero) y, en menor medida, con las masas de aire del norte o bien por el fenómeno de la gota fría. Cuando el anticiclón no ejerce su influencia, lo que suele ocurrir en el período primaveral, se producen irrupciones de aire que varían en función de su procedencia, pudiendo ser, de origen Atlántico o de origen polar, momento en el cual se producen las mínimas temperaturas del año. Estos vientos suelen venir acompañados por borrascas responsables de una parte de las precipitaciones.
De origen tropical continental, procedentes del vecino continente africano. Se caracterizan por los bajos índices de humedad, produciéndose un aumento considerable de las temperaturas y porque suelen transportar polvo en suspensión procedente del cercano desierto sahariano (calimas), con cielos despejados de nubes bajas. El viento del SE o tiempo de Levante suele alcanzar la isla varias veces al año, sobre todo en primavera, período en el que mayores problemas crea ala agricultura, dada la baja humedad que se alcanza (30%). Cuando aparece en verano, la temperatura aumenta bruscamente y se rozan las máximas absolutas.
|